viernes, 10 de febrero de 2017

El chico de pocas palabras y demasiados sentimientos

Perdí la cuenta de las veces que se refirieron a mi así, como el chico que habla poco, el serio, el callado... el de pocas palabras.

Siempre preferí hablar lo justo, lo necesario, ¿para qué pronunciar palabras vacías, pudiendo demostrar las cosas sin tener que decirlas? Tal vez ese ha sido siempre mi problema, dar más de lo que recibo, en todo. Esperar cuando no te esperan, pensar en quien no te recuerda y hablar maravillas de quien no le apetece escuchar tu voz.

Amor, amistades, qué más da, si siempre es lo mismo y siempre acabas malherido, si te fallan y te ignoran y sigues estando ahí para todo, como siempre. ¿Cuándo aprenderás?

Los sentimientos que no expreso con palabras me ahogan, por culpa de palabras sin sentimiento. Todo del revés, todo sin sentido, todo duele y quema y acabas negro por dentro. De tener tanto que callar te acostumbras a no hablar, y de no hablar te hundes en los pensamientos de sentir que algo falla y no eres capaz de cambiarlo. Que te prometes a ti mismo que nunca más, que será la última vez que te hagan esto y al final con un par de palabras vacías vuelven a ganarte y lo das todo luchando por volver a caer, al final, en el principio de todo.

Confiar en que ésta sí que vez te valorarán, y te tendrán en cuenta, y tal vez te lo demostrarán hasta que vuelvan a fallarte una y otra vez, hasta que vuelvas a sentirte solo, incomprendido, molesto, que no encajas y pensar que nadie intentará devolverte la sonrisa. Te sentirás así hasta que vuelvan a tener interés, vuelvan a hacerte creer que les importas y... Vuelta al principio.

lunes, 30 de enero de 2017

Odi et amo

Odio y amo. Quizás te preguntes por qué hago esto.
No lo sé, pero siento que así me ocurre y me torturo.

Prometo olvidarte algún día, que tus fotos no me remuevan las lágrimas y que pueda verte sin sonreír como un tonto. Que no tenga por qué pasar las noches acordándome de los momentos que pasamos juntos, ni pensando en qué voy a hacer la próxima vez que reaparezcas en mi vida.

-la próxima vez que reaparezcas en mi vida-

Es un pensamiento que me tortura casi tanto como el dolor de aquel sentimiento que, por suerte, va hundiéndose en las indomables arenas del tiempo. No soy capaz de razonar el por qué un simple "hola" o "¿cómo estás?" tuyo podrá desconcertarme tanto, dejarme sin palabras, sin saber a quién hacer caso: si al corazón o a la cabeza, si a mis ganas de volver a verte o las de verte desaparecer.

-verte desaparecer-

Blanco o negro. Al parecer así eran las cosas conmigo, o todo o nada: o cero o cien, pero no del cero a cien. La cuestión está en si el problema era mío... y el tiempo ha acabado diciendo lo contrario. Nunca entenderé eso de preocuparte por una persona un día, y al otro olvidarte de su existencia. ¿A caso ya se te olvidaron todas esas promesas, ahora incumplidas?

-promesas incumplidas-

¿Por qué, por qué esto? Siempre tuviste fama de ser una persona sincera, con corazón... el cual ya no veo por ninguna parte. ¿A caso te lo destrozaron tanto que ya no queda nada? ¿Es que detrás de esa magia que desprendes, de tanta luz y color, tan sólo hay oscuridad, hielo, la nada del todo que un día hubo y se lo cargaron? ¿Me pasará lo mismo? ¿O ya me ha pasado y no me doy cuenta?

-y no me doy cuenta-

Y lo peor es que si que me doy cuenta. Lo peor es que lo se y no quiero aceptar la verdad. La esperanza siempre corrió detrás mía, y era más rápida que yo, tanto que acabó pasándome por encima, pisando a la ilusión y dejándome con la verdad, tardía e innecesaria. Esa verdad que me recuerda lo estúpido que fui, por qué no hice caso a la razón, cuyos consejos siempre ignoré.

.
.
.

El corazón sangra tinta y la hemorragia no se corta.

domingo, 22 de enero de 2017

Fantasmas del pasado

Una y otra vez
Una y otra vez
Una y otra vez

Tal vez aquello que dijo Platón de que el tiempo no era más que un ciclo que se repetía fuese cierto. O almenos en mi vida.

Los fantasmas del pasado que se me aparecen constantemente, se reencarnan en otras personas que vuelven y vuelven a hacerme siempre lo mismo...
¿es que no soy capaz de darme cuenta?
¿es que pienso que esta vez será la definitiva?
¿por qué siempre creo las mismas mentiras?

Pasan los años y vivo las mismas situaciones, con personas diferentes.
Pasan los meses, y las vivo varias veces con las mismas personas.
Y lo peor es que no soy capaz de evitarlo.

Sentimientos fingidos, falsas sonrisas, abrazos fríos, besos vacíos, promesas incumplidas...

¿cuándo dejarán de ahogarme los mismos pensamientos?
¿cuándo se irán los fantasmas del pasado?