domingo, 16 de agosto de 2015

Luz

Una noche. Unas horas, música, y unas buenas amistades. Y algo cambia. Algo que no esperas, de repente todo desaparece. ¿Qué ha pasado?

La oscuridad se va, la sustituye la luz. Toda esa angustia, ese cansancio por todo, la negatividad... el sentir que nada tiene sentido. Simplemente, todo esto se va.

Esa sensación de felicidad, que tanto tiempo hace que no sentías, vuelve.
Tal vez este es el momento.
Tal vez he podido soltarme de las cadenas que me arrastraban hacia atrás, que no me dejaban avanzar.
Tal vez por fin se han ido los fantasmas del pasado, esos que tantas veces volvían, siempre en el peor (o mejor) momento, y que no me dejaban vivir. He dado carpetazo final al dolor, al sufrimiento. Esa inaguantable situación, ha dejado de aguantarse, y ha desaparecido sin dejar ni rastro.

Y aquí debería escribir que, así y todo, a lo que tanto me gusta referirme como "fantasmas del pasado", van a volver. Pero estoy convencido de que no. Esto es el cambio que esperaba, el que estaba decidido a tener.

Se acabó todo lo malo. La positividad vuelve a acompañarme por las noches.

miércoles, 12 de agosto de 2015

Angustia

Es insoportable, demasiado frustrante. No puedo aguantar más esta sensación, esta situación, el no poder decir nada, el no encontrar comprensión, el callarme lo que lleva tanto tiempo destrozándome por dentro.

Lo siento, pero no puedo continuar así. Ya son demasiadas las veces que intento cambiar esto, y son otras tantas las que vuelvo a recaer. "Tal vez ya ha cambiado. Tal vez me verá distinto."

No, simplemente no. He llegado a la conclusión de que es ésta la razón del sentimiento de estancamiento que llevo sintiendo todo el puto año. No puedo seguir siendo el bueno que tanto cuidado tiene que llevar, al que le puede decir cualquier cosa por mucho que me ofenda, el que tiene que decirlo todo y no recibe nada a cambio, y aún así, convertirme en el malo por cualquier tontería.

El que comienza siempre la conversación... el que se abre y se estampa con una puerta cerrada.

¿Será éste el principio del final?
¿Aprenderé de una vez que debo alejarme?

O como siempre, volverá aún más fuerte...


Cuántas veces...

Cuántas veces has estado convencid@ de algo, has ido a por todas, y te has ostiado...
Cuántas veces te han hecho creer lo que no era;
Cuántas veces te han cortado las alas;
Cuántas veces te has dado cuenta de que tal vez la gente no es como pensabas;
Cuántas veces te han mentido;
Cuántas veces te han usado;
Cuántas veces la has cagado;

¿Cuántas veces te has cansado?
¿Cuántas veces te has cansado de cansarte?

...¿Cuántas personas te han hecho todo esto?

jueves, 14 de mayo de 2015

<< Cambiar >>

 ¿Y quién no ha pensado nunca que necesita un cambio, tal vez urgente? En su vida, en su carácter, en las amistades, en hobbies, costumbres, forma de hacer las cosas, en el físico...

 Pero... ¿por qué ese cambio? ¿qué nos invita a cambiarnos a nosotros mismos? ¿la siempre culpada sociedad? ¿malas amistades? ¿esa persona que nos gusta? ¿algún problema personal?

 Y.. ¿por qué tenemos que cambiar? Somos como somos, joder. Y a quien no le guste que se joda.

 Aunque... tal vez ese cambio es necesario. Tal vez estás tan golpeado, que o cambias, o te hundirás definitivamente. No podemos ser buenos. Todo tiene un límite, un momento en el que te cansas de lo de siempre. Confias y apoyas a la gente, y, ¿qué recibes a cambio? MIERDA!. Mentiras, ignoros, no confían en ti, te utilizan. Y claro, a base de esto, acabas tratando mal a ese 1% de personas que sí que valen la pena. O almenos eso creías, pues al final te das cuenta que es igual que tod@s. Después de malgastar el tiempo, después de tirarte tanto tiempo para... no conseguir nada. Si acaso, dolor.

Una vez llegado a ese punto, te decides. Hay que cambiar algunas cosas. Tengo que dar por terminadas otras, tengo que decidirme. ¿Esto vale la pena? Si/no.

¿no? Pues a la mierda. A por otra cosa.
 ¿Si? Tal vez ya es tarde