miércoles, 7 de mayo de 2014

La falsedad

 Uno de los temas que más me sacan de quicio, por no decir el que más. El ver delante de tu cara cómo personas que apreciabas, falsean, o cómo le hacen más caso a otras que sabes que le desprecian pero aún así a la cara les tratan bien porque les interesa estar cerca suya... ¿quién no lo ha vivido?

 Y es que, este tema es bastante más complicado de abordar de lo que puede parecer. Porque nosotros mismos nos vemos obligados a falsear continuamente, aunque nos joda nuestros principios. Y lo digo por experiencia propia, pues en el momento en el que empecé a decirlo todo a la cara, a dar mi opinión sobre esas personas delante suya o a decir lo que pensaba de ellas, me acabé encontrando prácticamente sólo. Y más aún teniendo en cuenta que llegué a pelearme con unas personas, por estar con otras que aún eran más falsas. En fin, otro tema más del que escribiré.

 ¿Por qué tenemos que ser falsos? No lo sé. Un "convencionalismo social" bastante usual. Como personas tenemos por naturaleza el necesitar estar con otras personas. Y cuantas más mejor, de ahí que no siempre digamos lo que opinamos de personas que consideramos "amigos". Es algo casi normal, sobre todo cuando esas personas se comportan contigo bien, pero tienen una forma de ser que nos desagrada o no nos parece correcta, pero que podemos aceptar.

 En cambio, está la falsedad pura y dura. Ejemplos tengo por un tubo, igual que quien esté leyendo éstas líneas. ¿Quién no ha visto el estar yendo por la calle con alguien, encontrarse con otra persona, que tu acompañante la salude muy afectivamente, y al dejar a ese encuentro unos metros más atrás, empezar a decir si esa persona es esto o lo otro, si iba vestid@ de una forma u otra, o contar algún cotilleo de última hora? Este ejemplo es de lo más suave que puedes encontrar. También está el que haya un grupo de amistades, que una persona (X) de esas tenga un problema con otra de dentro del grupo (Y), el grupo se pelee con esa primera persona (X) por ayudar a la otra, y en cambio más tarde la otra (Y) acabe con (X), y vayan de amigos/as del alma. Por no hablar de que después harán gala de su supuesta "sincera" amistad, con fotos juntos/as y, si son del género femenino, caerá algún "te quiero" o "lo mejor". Simplemente impresionante, y es aún más impresionante como se repite precisamente ahí, en el género femenino.

 También está el, por ejemplo, que haya de nuevo un grupo de amistades. Que dentro de ese grupo, todos/as  los/las  integrantes tengan odio, o algo de asco, hacia una persona o grupo de personas. Y en cambio, que por interés, una persona de ese primer grupo acabe dentro del otro, dejando de lado a las personas que realmente le caían bien únicamente por tener un objetivo cualesquiera.

 Hay otras falsedades que son aún más inaguantables, que dan asco el sólo pensar en ellas sin siquiera estar "dentro". Las "falsedades amorosas". Las mentiras, vaya. El ver "te quiero", "te amo", "eres mi vida", "no puedo vivir sin ti", "sin ti me muero", y tantas otras y otras frases que se dicen hasta la saciedad, mientras que realmente no hay un sentimiento de por medio, o incluso se engañan la una o la otra (cuernos). Eso ya si no hablamos de que, después de decir todas esas frases, la pareja no dura ni medio año (si es que llegan al mes, que hay parejas que ya no es que esten juntas y duren poco, si no que se "quieren" tanto, pero no duran ni hasta la semana siguiente) y ves que ambos están de nuevo con otra persona, volviendo a decir esos sentimientos. Otro tema más del que acabaré hablando.

 Y es que, aunque no nos guste, tenemos que falsear, pero dentro de un "límite" aceptable o lógico, ésto es, que puede que no te guste algún comportamiento de una persona, pero aún así seas buen/a amigo/a de esa persona, ya que no llegas realmente a "echar mierda", o a odiarla, o a tenerle asco y difundirlo.

 En fin, continuaré escribiendo sobre este tema en concreto en alguna otra ocasión. Y estoy 100% seguro de que conoces o te sientes identificado/a en alguno de los ejemplos que he puesto anteriormente.

martes, 6 de mayo de 2014

Un blog. ¿Por qué?

Un blog. ¿Por qué?... ¿Por qué no? 

 Soy Héctor. O así me llamo. Héctor Vicente, si somos completos, pero no suelo usar ese segundo nombre, cuya historia algún dia contaré...

 Y es que, ¿por qué un blog, yo? No es la primera vez que hago un blog. Antes solía usarlos como una especie de página web, para alguno de mis muchos proyectos que acabaron terminando o fracasando, muchas veces por apuntar muy alto, por hacerlo solo, o simplemente por ver que no servían para nada.
 
 Esta vez será la primera que use un blog para escribir. Aunque nadie lea mis líneas, será una forma de expresarme, y de guardar mis ideas, opiniones, mis sentimientos... Quién sabe, cualquier cosa que decida escribir. Y es que antes, a veces, escribía estas cosas en papel, pero a veces terminaba por romper y tirar lo que escribía, pues era demasiado "íntimo". En muchas otras ocasiones lo escribía por Twitter, pero entre que los twits son cortos, que lo lee todo el mundo y que en ocasiones acabaron usándolos para sacarme los colores ... pues dejé de hacerlo. A veces también se lo contaba a alguien, muchas veces la persona en la que más confiaba en ese momento, amigos o amigas, sobre todo esto último... Otro de los temas de los que iré escribiendo.

 Pero en fin, así y todo nunca me terminé de decidir a abrir un blog para hablar yo mismo. No sé, no lo veía muy "factible"... Hasta que empecé a ver blogs de otras personas que conocía, como el de una amiga mía, Natalia, blog el cual lo pondré por algún lado del mío. Tiene reflexiones e historias muy inteligentes, la verdad. Y muy interesantes.

 Y además... ¿Por qué no? Ésta es una de las preguntas que me hago a mí mismo o a otras personas cuando no se deciden a algo. No busques el por qué de algo, busca el por qué no. Y si no hay nada en contra, adelante.

 Así que, de vez en cuando, en momentos en los que decida soltar todo lo que llevo dentro, habrá una nueva entrada, es decir, una nueva "página" en lo que será este libro mío, (el blog). Tengo muchas pensadas, la verdad. Muchos temas que quiero compartir, opinión de los cuales necesito soltar, o simples pensamientos que quiero sacar de mi cabeza...